Comenzamos vendiendo nuestras joyas en el barrio, entre vecinos, amigos y conocidos que creyeron en nuestro trabajo desde el primer día. Cada pieza era entregada con amor, puerta a puerta, con el sueño de llegar más lejos. Hoy, ese sueño empieza a tomar forma: abrimos nuestra tienda en línea para que nuestras creaciones puedan brillar en cualquier rincón. Seguimos siendo los mismos, solo que ahora más cerca de ti, estés donde estés.